Retención consciente de datos: conservar solo lo necesario
La gobernanza de datos ya no se trata solo de qué información conservar, sino también de qué información realmente necesitamos conservar.
Menos datos, menos exposición
Cada archivo, respaldo o base de datos que se guarda «por si acaso» es información que hay que proteger, respaldar y auditar. Lo que ya no aporta valor al negocio sigue siendo un objetivo para un atacante y una obligación en caso de una filtración.
Menos datos, menos huella
Almacenar también consume: servidores, energía, climatización y respaldos duplicados. Esa huella forma parte de las emisiones indirectas (Scope 3) que cada vez más organizaciones deben medir y reportar dentro de sus compromisos ESG.
Eliminar lo innecesario también puede ser una estrategia de ciberseguridad y sostenibilidad.
¿En tu organización ya existe una política de retención consciente de datos?